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Entre líneas de comentarios para no estudiar carreras universitarias en las que las matemáticas son la base del currículo, leo un “miedo” por no decir un “terror” a las matemáticas, que lamentablemente llega a estar en el inconsciente tanto de niños como de adultos. He visto niños con capacidades creativas increíbles, de esos que quieren desarmar y ver “que pasa si…”, y lamentablemente he visto casos en que se les ve más miedo cuando les nombran “matemáticas” que el peligro de cortarse o quemarse en medio de sus experimentos en su tiempo libre.

Si estamos hablando de talleres para niños, el taller de experimentos y el de cocineritos es el que primero llena su cupo, lo que me lleva a pensar que la relación del miedo a las matemáticas no se refiere a la aplicación de esta ciencia en sí, por cuanto les encanta experimentar, analizar y sacar conclusiones, sino al estudio en sí, a retroalimentaciones negativas, o a los métodos de enseñanza.

Lo que considero triste es que, de no intervenir este miedo, se llegue a limitar el desarrollo del potencial de un ser humano por un miedo tan posible de superar.

Teniendo en cuenta el título de este artículo, quiero analizar lo que significa la palabra ingeniería, la cual proviene de las palabras engin y enginne (palabras francesas) que produjeron las palabras engigneur (francés) y engineer (inglés), las cuales denotan a las personas que están a cargo de diseñar y operar máquinas. Todos hemos oído hasta la saciedad la frase «ingeniero proviene de ingenio». No es así.

Superado el tema etimológico, antes de pensar en “qué estudiaré cuando sea grande”, lo que me parece de mayor importancia desde la infancia, antes de rescatar las asignaturas más importantes para estudiar, es rescatar ciertos intereses, capacidades o habilidades, como son la curiosidad, el interés por saber cómo funcionan las cosas y cómo hacer funcionar la propias ideas, la capacidad de plantearse un problema, descomponerlo en objetivos, enfrentar la frustración, el error y continuar hasta llegar a un resultado que satisfaga los objetivos inicialmente planteados, eso, en mi concepto, es lo más relevante a la hora educar, de sembrar y fortalecer. Acto seguido, el estudio de las ciencias se convierte en una herramienta, que se necesita aprender a utilizar para llegar a los resultados que nosotros mismos nos hemos planteado. 

Es realista considerar que el estudio de las matemáticas está presente en muchas carreras universitarias y están presentes en todo el currículo desde la primaria hasta la secundaria, así que hacer las paces con las matemáticas es una buena idea en muchos casos. :), algunas razones, seguidas de un largo etcétera que considero y compartiré son las siguientes:

Enseñan a pensar: Así es. Cada vez que nos enfrentamos a un problema que se resuelve con matemáticas, nuestro cerebro se ocupa de “aprender a pensar”, esto se da al descomponer ese problema en argumentos, y relacionar esos argumentos con las expresiones o premisas que se encuentran en ese problema para relacionarlos y poder llegar a una conclusión.

Es el lenguaje del universo: Al interpretar hechos del universo, es decir, todo lo que nos rodea, las matemáticas están presentes en nuestro entorno de forma continua e irremediable. Las matemáticas son contemporáneas a nuestra especie, y nacieron como una herramienta de solución a nuestros problemas cotidianos.

Capacidad para resolver problemas y crear estrategias: Los problemas son parte inseparable de la vida, y las matemáticas ayudan a resolverlos, por tanto al practicar matemáticas, en realidad practicamos en nuestro cerebro caminos para resolver problemas, el cerebro es capaz de desarrollar esta habilidad y utilizarla en otros contextos, en los que el objetivo no es terminar un ejercicio matemático sino solucionar un problema en la vida real como resolver un rompecabezas o un juego de canicas, están llenos de razonamientos físico-matemáticos.

Capacidad crítica y argumentativa: Para muchos es odiosa la respuesta “si, porque sí, o no porque no”, siempre quisiéramos poder argumentar la razón del si o la razón del no. Tener esta capacidad crítica parte de poder interpretar datos, lo que conlleva a asumir posiciones objetivas, esto también se refuerza con las matemáticas, si entendemos e interpretamos resultados, podemos tener una posición crítica y tomar decisiones, en cualquier contexto, en el supermercado, a la hora de aceptar o no un trabajo, a la hora de comprar un bien, de evaluar y comparar una idea de negocio, etc.

Habilidad de investigar: Cuando profundizamos en cualquier tema, definitivamente terminamos hablando con números, y tener confianza para comprender y analizar datos permite desarrollar la habilidad de investigar puesto que los datos constituyen una valiosa fuente de información para estudio. La reciente aplicación de las matemáticas en la analítica de datos es un gran ejemplo de esta habilidad necesaria en una era en la cual la disponibilidad de la información es una realidad así como la necesidad de ordenar, analizar y usar esa información con fines cada vez más variados y muchas veces divergentes. 

Es la madre de todas las ciencias: A las matemáticas las encontramos en todas partes, así que es mejor no evitarlas sino hacer amistad desde la niñez. Como padres es muy importante encontrar herramientas que nos apoyen si ese “miedo” está presente, y dar la oportunidad a nuestr@s hij@s que se relacionen de una forma tranquila y empoderada con las matemáticas, porque se las encontrarán en muchos contextos y será definitivamente diferenciador en su presente y futuro próximo en donde la información, la inteligencia artificial, la programación y el análisis de datos son los protagonistas en el campo de acción de muchas disciplinas.

Hay muchas formas de ayudar a los niños en el aprendizaje, tanto virtual como presencial, para el estudio de las matemáticas, lectura y coding, como padres escogimos a Smartick, los recomiendo porque en mi concepto se ocupa de la edad más importante para hacerse amig@s de las matemáticas: la niñez y tiene ese componente personalizado que me encanta, somos seres únicos e irrepetibles, y defiendo que todos aprendemos a ritmos distintos. Puedes acceder a precios especiales haciendo click.

Sea cual sea el talento de tus hijos, y si el “miedo” a las matemáticas está o estuvo en tu entorno, te invito a validarlo y a “desaprender” ese miedo, sobre todo porque abre muchas puertas que podemos querer o necesitar abrir, en esta era digital y por supuesto, en las venideras.

Escrito por – Andrea Mora

 Me encantará saber qué otras conclusiones puedes compartirme para “desaprender el miedo a las matemáticas”. Me encanta leerte, por aquí siempre serás bienvenido, sigue visitandonos, pronto tendremos más sorpresas en Cerebration.